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Constelación de Familia

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Constelación de Familia Entrevista con Bert Hellinger Revista Recto-Verseau Suiza, Enero 2006

Nuestra vida, a pesar de lo que pensemos estĆ” muy influenciada por nuestra historia familiar. Esta historia constituye la trama viva, orgĆ”nica, cuyos acontecimientos familiares pasados todavĆ­a nos salpican. El mĆ©todo de la Constelación Familiar creada por Bert Hellinger tiene como meta explorar, poner a la luz nuestro sistema familiar proyectando afuera una imagen clara y significativa de modo a tres soluciones. Pregunta: ĀæQuĆ© entiende por Constelación Familiar? Bert Hellinger: Como mĆ©todo la Constelación Familiar fue utilizada por otros antes que yo. Me permitió realizar algunas experiencias, gracias a ella obtuve mĆ”s precisiones sobre las relaciones humanas. El uso de ese mĆ©todo muestra que los representantes perciben inmediatamente, directamente, lo que ocurre en el sistema familiar sin haber recibido ninguna información sobre el tema. Recibo la información que necesito para trabajar al observar a los representantes, a travĆ©s de lo que hacen se produce un movimiento en el sistema. Vemos dónde el movimiento se interrumpe, dónde se produce un problema, de quĆ© modo el movimiento puede continuar y llegar a una solución. Es por ese motivo que en mi trabajo confió totalmente en lo que expresan los representantes. La Constelación Familiar empezó de un modo mĆ”s bien superficial. El cliente elegĆ­a a los representantes para los miembros de su familia y los colocaba en el espacio, relacionĆ”ndolos los unos con los otros. Yo preguntaba a los representantes lo que sentĆ­an en ese lugar y las respuestas que daban me permitĆ­an ver lo que ocurre en el sistema. Por lo tanto, yo confiaba en las respuestas verbales que daban los representantes. ConfĆ­o en lo que se manifiesta. Esto es el aspecto externo. Pregunta: Usted habla de un campo espiritual, Āæes en referencia a los descubrimientos de Rupert Sheldrake y a sus campos morfogenĆ©ticos? Bert Hellinger: SĆ­, es la pregunta importante. Rupert Sheldrake, del que soy amigo, observó esos campos, no sólo en los sistemas familiares sino tambiĆ©n en sistemas mĆ”s amplios. Participó en mis seminarios. Me dijo que habĆ­a visto actuar los campos morfogenĆ©ticos en las constelaciones familiares. Desde entonces Sheldrake sigue con sus investigaciones. Habla ahora de campos espirituales, de campos del espĆ­ritu, llamĆ”ndoles espĆ­ritu ampliado, espĆ­ritu ensanchado. En la filosofĆ­a occidental, en Descartes y Kant, por ejemplo, encontramos la idea, segĆŗn la que existe una libertad humana y que por sĆ­ mismo el hombre reconoce lo esencial y por lo tanto puede actuar en consecuencia. Esa opinión muy expandida entró en nuestra cultura occidental, forma parte de nuestra cultura. A partir de las observaciones de Sheldrake y de las mĆ­as, la exigencia de autonomĆ­a por ejemplo, la idea de que cada uno es responsable de su comportamiento y que hay que darle por responsable de lo que hace, ya no se puede mantener. A travĆ©s de las constelaciones familiares se ve que cada uno estĆ” vinculado con otras muchas personas y elementos del sistema. Sheldrake llama a esto estar en la resonancia. La consecuencia extremadamente importante que resulta de ello es que en ese campo nada se puede perder. La idea muy extensa de que podrĆ­amos deshacernos de algo, incluso hacer desaparecer algo, vencer otro pueblo, por ejemplo, destruirle o deshacernos de una enfermedad, es por lo tanto aberrante. De hecho esas ideas de exclusión, el hecho de que serĆ­a posible deshacernos de algo y que despuĆ©s ya estarĆ­amos libres de ello, ya no pueden ser defendidas, mantenidas. En un campo todo sigue presente y sigue actuando sobre todos los demĆ”s elementos del sistema, en particular los que fueron excluidos del sistema, son ellos los que promueven la acción mĆ”s profunda. Tomemos un ejemplo sencillo, que se manifiesta frecuentemente en las constelaciones de familia. Los miembros de una pareja que anteriormente tenĆ­an otra relación conyugal. En la nueva relación tienen hijos y de pronto se extraƱan del comportamiento de uno de sus hijos. Muy a menudo cuando alguien se separa de su pareja le hace reproches, dice que Ć©l es el culpable, y la pareja acusada se enfada. En el campo que constituye la nueva pareja, la pareja desechada sigue presente y actuando a travĆ©s del hijo que manifiesta los mismos sentimientos que al que representa. Este hijo no estĆ” libre, estĆ” intrincado en el campo del sistema. Las consecuencias de una exclusión siempre son las mismas, el campo busca reintegrar a las personas excluidas por medio de la intrincación con algunos descendientes. Pregunta: ĀæEste sistema familiar funcionarĆ­a por ejemplo como una cĆ©lula, un cuerpo orgĆ”nico que intentarĆ­a cueste lo que cueste mantener una forma de homeostasis? Bert Hellinger: Muy exactamente, es una imagen muy bonita, muy bella. Pregunta: Por lo tanto, partiendo de un problema o desequilibrio, Āæla Constelación Familiar tiene como meta restablecer un equilibrio y una armonĆ­a? Bert Hellinger: PrĆ”cticamente la solución consiste siempre en reintegrar a la persona excluida en el sistema. DespuĆ©s la persona que representaba a la excluida estarĆ” libre y dejarĆ” de estar perjudicada por la influencia de la excluida. Sin embargo no estĆ” libre de hacer todo lo que quiere, sólo la mala influencia desaparece. Esa persona estĆ” entonces en otro vĆ­nculo con el campo entero y en vez de excluir, el campo integra. La persona se siente a partir de entonces completa y entera. Es en ese vĆ­nculo cuando la persona siente libertad. No se trata de una libertad contra alguien sino de una libertad que tiene en comĆŗn con otros. Constatamos pues que nuestra filosofĆ­a occidental estĆ” superada. La realidad que manifiestan las constelaciones familiares muestra que esa filosofĆ­a es incompleta aunque sigue influenciando ampliamente nuestra cultura. La masa de las crĆ­ticas contra las constelaciones familiares viene de los que piensan que deben mantener la antigua filosofĆ­a occidental, filosofĆ­a que afirma que tal idea es exacta y que por lo tanto tal otra no puede serlo. Las Constelaciones Familiares y los conocimientos que han permitido descubrir no son fruto de una reflexión, se fundan sobre las observaciones, pues lo importante es la realidad y el reconocimiento de la realidad tal y como se manifiesta. Pregunta: ĀæQuĆ© entiende por intrincaciones? ĀæPerturban un ordenamiento sutil, energĆ©tico? Bert Hellinger: La intrincación es el resultado de un desorden. En un sistema el desorden esencial es la exclusión de uno de sus miembros. PrĆ”cticamente la solución consiste en reintegrarle en el sistema. EscribĆ­ un libro titulado ā€œLos órdenes del amorā€. AllĆ­ muestro lo que conduce al desorden y cómo es posible restablecer el orden. Orden y desorden tienen la misma dinĆ”mica. Hay desorden cuando alguien se cree o se pone en un lugar superior al de otro, diciĆ©ndole por ejemplo: ā€œtĆŗ no eres de nuestro sistemaā€, es decir, ā€œsoy superior a tiā€. Si observamos entonces lo que pasa en el alma, lo que dice significa: ā€œtengo derecho de vivir y tĆŗ noā€. Es muy extraƱo cuando se piensa en ello. La moral o la que tenemos como tal lo exige incluso, y lleva a la exclusión. Es por lo que los que excluyen a otros se sienten bien, tienen buena conciencia. La conciencia colectiva intenta entonces sin Ć©xito restablecer la integralidad del sistema dejando que un descendiente represente inconscientemente a la persona excluida. No es posible ayudar a ese descendiente a no ser que se sepa cómo el desorden se produce y como puede ser restablecido. El orden es restablecido cuando todos los miembros del sistema se consideran como iguales y del mismo valor. Entonces la paz se instaura y es eminentemente democrĆ”tico. La democracia como respeto del otro que tiene el mismo valor que yo. Una de las bases de una vida de pareja exitosa entre dos personas diferentes es que consideren que tienen el mismo valor. Para cada uno eso consiste en reconocer y decir al otro: ā€œte necesitoā€. Y haciĆ©ndolo, los miembros de la pareja, velan por la armonĆ­a entre dar y recibir. Cuando cada uno toma lo que el otro le da, nadie es mejor o menos que el otro. Se instaura una igualdad, una equivalencia y el orden se establece. Pregunta: Pero si en la pareja una persona da mĆ”s, Āæeso puede crear una forma de poder? Bert Hellinger: Exactamente, el que da mĆ”s piensa que tiene mĆ”s derechos. Muchos terapeutas dan mucho y por lo tanto creen tener mucho poder e influencia y el cliente se resiste. Cuando uno da un buen consejo a un niƱo, Āæel niƱo lo sigue?, generalmente no. Cuando un consejo viene desde arriba nadie, ni siquiera los adultos lo siguen. Cuando se muestra a un niƱo cómo hacer ciertas cosas, Ć©l puede comparar, hacer experiencia. Lo hace porque tiene derecho a hacerlo, no para seguir. Durante un seminario una participante contó que su hijo de doce aƱos todavĆ­a se hacĆ­a pis en la cama. No podĆ­a participar en las carreras de la escuela. La madre fue a consultar a muchos terapeutas por su hijo, les contaba lo que ocurrĆ­a y el hijo se sentĆ­a miserable. Esa madre vino a ver a mi esposa. Lo primero que mi mujer le dijo fue: ā€œno hables de eso con nadie mĆ”sā€. La madre entonces se enfadó con mi mujer. Una semana mĆ”s tarde, mi mujer recibió una carta de esa madre diciĆ©ndole que desde el dĆ­a que le habĆ­a dicho que dejara de hablar de ese tema, su hijo habĆ­a dejado de hacer pis. En el campo, el chico habĆ­a percibido el respeto que se le manifestaba. Pregunta: ĀæY eso, cómo funciona? Bert Hellinger: Las Constelaciones Familiares muestran de un modo evidente que los representantes perciben inmediatamente lo que pasa en el campo de la familia, y que los miembros de la familia que son representados sienten lo que pasa en la constelación. Es por lo que no es necesario contar a esas personas lo que ocurrió, el campo se transforma por sĆ­ mismo y Ć©ste niƱo percibió que mi mujer lo respetaba. Pregunta: ĀæEstaremos entonces dotados de una sensibilidad mucho mayor de lo que podrĆ­amos pensar? Bert Hellinger: Exactamente. Platón ya notaba que la comunicación no es posible mĆ”s que dentro de un campo. No podrĆ­amos comunicarnos, tener esta entrevista los dos, si estuviĆ©ramos aislados. Podemos hacerlo porque estamos en un mismo campo. Este campo Platón lo llama el alma. El alma es lo que vincula, lo que une. Pregunta: Desde su enfoque, usted habla a menudo del movimiento del alma ĀæQuĆ© es eso? Bert Hellinger: Aristóteles habla del alma de las plantas, de los animales y de los humanos. El alma tiene dos tareas: vincula, une ciertas cosas y hace una unidad con ella. Todo lo que estĆ” vivo, estĆ” vinculado por el alma. Mi cuerpo se mantiene gracias al alma. Lo mismo para un animal y para un Ć”rbol. De este modo, el alma estĆ” en mĆ­ y al mismo tiempo me supera, es mĆ”s que yo. Sabe lo que necesito, estĆ” vinculada con otra cosa. El metabolismo que conoce mis necesidades fisiológicas sólo puede funcionar por estar conectado con algo mĆ”s grande. ĀæCómo podrĆ­a una vaca encontrar la hierba que la cura? La adaptación se hace porque el alma estĆ” vinculada con el todo y me integra. En ese sentido tambiĆ©n existe un alma de la familia, un campo del espĆ­ritu. Sheldrake me contó que un filósofo, un tal Driesch (biólogo y filósofo alemĆ”n, iniciador de una teorĆ­a vitalista: la filosofĆ­a del organismo) estudió esas cosas y las llamó ā€œalmaā€. Puso entonces en ebullición al mundo filosófico de su Ć©poca y para calmar las cosas, reemplazó el tĆ©rmino almaā€ por el de ā€œcampoā€. El alma es algo espiritual cuya actividad consiste en unificar. En La Constelación Familiar, tal y como las practico, vemos los movimientos del alma. Pregunta: Para un observador externo que mira el trabajo de las Constelaciones, lo que emana del conjunto le puede parecer muy simple y se presta a confusión, es un mĆ©todo demasiado simple como para ser realmente eficaz… Bert Hellinger: Los sucesivos desarrollos que se han producido en la Constelación Familiar hacen que ya casi no intervengo mĆ”s que muy esporĆ”dicamente. Observo el movimiento que actĆŗa a travĆ©s de los representantes. Es siempre el mismo: une algo. Vuelve a conectar cosas que se oponĆ­an hasta entonces. Evidentemente esto tiene consecuencias muy saludables en las familias. Podemos ver cómo una pareja puede reencontrarse despuĆ©s de un conflicto causado por intrincaciones con relaciones anteriores o vĆ­nculos de la familia de origen. De pronto, se dan cuenta de que no estĆ”n libres y que, en su sistema, existe una fuerza buena que les une, si se dejan llevar por ella. Lo mismo ocurre con las relaciones de los hijos con sus padres. Cuando los hijos son difĆ­ciles, algunos piensan que son ā€œmalosā€ hijos… pero de hecho en el sistema, lo que desean es algo bueno. No es algo en lo que piensan. En el sistema existe un movimiento que quiere alcanzar algo benĆ©fico. Cuando lo sabemos podemos establecer una relación distinta con los hijos. Dentro de las familias, las constelaciones tienen efectos muy benĆ©ficos. Una Constelación puede tambiĆ©n mostrar cómo una enfermedad estĆ” vinculada con una intrincación; a travĆ©s de la enfermedad una persona excluida se manifiesta obligando asĆ­ al sistema familiar a considerar a esta persona. Cuando el sistema vuelve a integrar a la excluida, es posible que la enfermedad disminuya o desaparezca. Es especialmente visible en los casos de cĆ”ncer. Pregunta: Usted estĆ” hablando de enfermedades graves, Āæes tambiĆ©n el caso para las enfermedades crónicas? Bert Hellinger: Sobre todo para las enfermedades crónicas. Hemos tenido el caso de un chico que sufrĆ­a de una enfermedad crónica de la garganta, hice representar a su enfermedad, ella estaba mirando a un muerto. El representante del joven fue dando una vuelta alrededor del muerto. Era un movimiento muy bonito. Y sólo se trataba de un simple dolor de garganta… Estos conocimientos, por supuesto, tienen consecuencias para la medicina. Si uno sigue el movimiento de una enfermedad, llega a una persona excluida esperando que la reintegren. Por lo tanto, puede haber una colaboración muy fructuosa entre Constelaciones Familiares y Medicina. Pregunta: ĀæUsted piensa que tenemos cada uno un guión de vida, un destino? Bert Hellinger: acaba de utilizar la palabra ā€œguiónā€. Este tĆ©rmino nos viene del AnĆ”lisis Transaccional. Eric Berne, fundador del AnĆ”lisis Transaccional, se dio cuenta de que cada uno obedece a un guión, un programa de vida, pensaba que era la misma persona la que determinaba su guión. Por mi parte, me di cuenta de que sĆ­, existe el guión, pero tiene que ver ante todo con las intrincaciones. Nuestro sistema nos obliga a este guión, por asĆ­ decirlo. Cuando las intrincaciones salen a la luz, uno puede dar un giro a su vida, puede tomar una nueva dirección. Un nuevo elemento de libertad creativa puede entrar en juego. Pregunta: ĀæQuĆ© ocurre con nuestra visión de la libertad y de nuestro libre-albedrĆ­o, a la que tenemos tanto apego, si estamos bajo la influencia invisible de alguna fuerza…? Bert Hellinger: Hay algo de cierto en el libre-albedrĆ­o. Por ejemplo, ambos, hemos acordado encontrarnos hoy, de alguna manera, es una elección libre. Cuando observo los movimientos del alma en una constelación familiar, adopto una postura, me pregunto si es bueno o no. Si ayuda o no. Existe pues un elemento de libertad. Pero no se trata de una libertad arbitraria: es mi vivencia que hace que sea asĆ­. ParticipĆ© a un simposio en el que un conocido filósofo afirmaba que la persona humana es totalmente independiente de los demĆ”s. Le dije: ā€œSin embargo, vemos muy claramente que nos necesitamos los unos a los otros.ā€ Pienso que este tipo de afirmaciones contribuye a la propagación de ideas filosóficas locas. Lo que acompaƱa a estos movimientos del alma mĆ”s amplios y mĆ”s grandes es vivido como libertad, como un acuerdo, como una recompensa. Y no se limita a los humanos. AllĆ­ donde existe aprendizaje, hay acuerdo. Un perro aprende, una planta tambiĆ©n… Este proceso proviene del movimiento de la vida misma. Pregunta: ĀæPiensa entonces que el universo entero es vivo y sagrado? Bert Hellinger: Existe una conciencia. Pienso que todas nuestras consideraciones sobre Dios se aplican con mĆ”s propiedad todavĆ­a a la misma vida. No hay nada mĆ”s espiritual que la vida. De algĆŗn modo, la vida es un movimiento divino y creador. Pero la vida es incompleta ya que sigue aprendiendo. Aprender o crear presupone que, anteriormente, algo estaba incompleto, que, anteriormente, hubo error y nueva adaptación. Son movimientos divinos y el error tambiĆ©n es divino. Pregunta: al observar su trabajo, advertĆ­ una calidad muy particular de presencia, de atención, de escucha… y tuve la impresión de una ceremonia desarrollĆ”ndose en un espacio sagrado… Bert Hellinger: exacto. Cuando entro en ese trabajo, me vinculo con una fuerza mucho mayor que yo y resulta en una especie de ritual. Es un espectĆ”culo sagrado. La tragedia griega era una constelación familiar. Todo el pĆŗblico estaba integrado en la constelación, para todos era una especie de purificación. En las tragedias los elementos importantes de un campo estĆ”n claramente presentes. A esta altura de la entrevista, debo decir una palabra sobre la conciencia. El trabajo de constelación familiar ha desmitificado la conciencia. Es ahora manifiesto que la conciencia tiene como función principal el atarnos a un determinado grupo. Todo lo que vivimos con este grupo lo experimentamos como bueno. A la inversa, todo lo que amenaza este apego, lo sentimos como malo, y la mala conciencia nos impulsa a reintegrar el grupo. Existe otra conciencia todavĆ­a, que, en nuestra cultura, es oculta, por decirlo de alguna manera. Se trata del movimiento elemental del campo del espĆ­ritu. Dos leyes rigen esa conciencia: Primero, nadie tiene el derecho de excluir a un miembro del grupo. Y segundo, los miembros del grupo nacidos mĆ”s tarde no tienen el derecho de inmiscuirse en los asuntos de los que estaban antes. Las constelaciones familiares muestran claramente que lo peor ocurre cuando un hijo quiere resolver un asunto de sus padres en el lugar de ellos. El hijo se pone entonces en una posición superior con respeto a ellos, evidentemente con toda buena conciencia ya que sólo desea ayudar. Se siente inocente. Sin embargo el campo castiga esta arrogancia con el fracaso y la muerte. Todas las tragedias obedecen al mismo esquema fundamental: el hĆ©roe, nacido mĆ”s tarde, desea, con buenĆ­sima conciencia, resolver por amor un problema ajeno, de alguien nacido antes que Ć©l. En la tragedia griega, los dioses sustituyen a esa conciencia inconsciente y castigan al hĆ©roe con la muerte. Resulta evidente que esa conciencia es mĆ”s importante que la moral y que es precisamente el conflicto entre estas dos formas de conciencia el hilo conductor de la tragedia. Era lo que las tragedias griegas ofrecĆ­an al publico. PermitĆ­an que los espectadores se purificasen y cambiasen de actitud. Era un espectĆ”culo religioso y esto se manifiesta en parte en las Constelaciones familiares. Pregunta: ĀæEra una especie de iniciación colectiva? Bert Hellinger: Lo dice muy bien. Pregunta: Usted dice que los secretos de familia deberĆ­an seguir siendo secretos mientras que en psicogenealogĆ­a se tiende a preconizar todo lo contrario… Bert Hellinger: Lo que se plantea es: ĀæquiĆ©n quiere desvelar el secreto? Siempre alguien nacido mĆ”s tarde; creyendo que hace algo bueno. Pero al hacerlo se siente superior a los que estaban antes. AllĆ­ empieza la tragedia. El terapeuta que participa al levantamiento de un secreto se pone tambiĆ©n en un lugar superior, y se encuentra sumido en la tragedia al igual que los otros. Un ejemplo bonito es el de Hamlet. El rey se le aparece a Hamlet y le dice: ā€œno he muerto, he sido asesinadoā€. Entonces revela el secreto e incita a su hijo a que haga la luz sobre ello. Y Āæsabe cómo termina? Mueren todos… Pregunta: parece que, para Usted, la familia es muy importante y que el hecho de honrar a los ancestros constituye una base fundamental en su sistema… Bert Hellinger: estas dos realidades, la importancia de la familia y los ancestros, no constituyen para mĆ­ una especie de ideologĆ­a al servicio del salvamento de la familia. En la vida, ambas realidades actĆŗan a diferentes niveles. No someto la familia a unas cuantas leyes. Observo cuales son los efectos de esas realidades y me dejo conducir por los acontecimientos. No todo el mundo es capaz de asumir esas consecuencias, por estar intrincado por ejemplo, y esto tambiĆ©n lo respeto. Durante todo el trabajo, me mantengo en la misma actitud: quiero a todos de la misma manera. Pregunta: segĆŗn Usted, Āæperdonar consistirĆ­a en ponerse en una posición superior al otro? Bert Hellinger: existen varios niveles en el perdón. En una pareja, cuando uno de los dos ha hecho daƱo al otro y se dicen ā€œolvidĆ©moslo.ā€ Se trata de hecho de un perdón mutuo, el tema estĆ” zanjado. Es un perdón benĆ©fico. Ahora bien, tomemos el caso de un esposo que ha tomado una amante. El hecho mĆ”s grave no es que lo haya hecho, sino que lo confiese… y que su mujer le perdone. ĀæQuĆ© ocurre entonces? ĀæEl amor puede resistirlo? Con su perdón, la mujer hace pequeƱo al hombre y a la vez lo condena. Pero si nadie es mejor que el otro. Cuando alguien ha cometido algo contra el otro, suele esperar que este Ćŗltimo le perdone. Cuando han existido abusos en una familia y el padre le pide a su hija que le perdone, vemos que ese padre no considera su culpabilidad y que la hija no mira lo que ocurrió. La hija se siente invitada a hacerse superior a su padre, como si tuviera derecho de hacerlo. Lo mejor que pueda hacer esa hija es que diga a su padre: ā€œte dejo tu culpabilidad. No tengo derecho de perdonarteā€ el padre entonces conserva su dignidad, la hija tambiĆ©n y posteriormente se pueden separar. Pero si la hija perdona, siguen atados el uno al otro. Lo que hago pues en mi trabajo es verificar las consecuencias cuando, por ejemplo, alguien dice: ā€œte perdonoā€. En varios niveles. En un congreso sobre las Constelaciones Familiares en Colonia, participaban unos periodistas de Ɓfrica del Sur. Eran miembros de la comisión de investigación sobre la verdad durante el apartheid. Se trataba de hecho de perdonar a los perpetradores. En Ɓfrica del Sur perdonar funciona de otra manera que aquĆ­. La vĆ­ctima siente que el culpable le ha limitado en su humanidad y espera que, gracias a su comportamiento, Ć©l manifieste que es humano. Si lo manifiesta con una actitud constructiva, ayudando por ejemplo, la vĆ­ctima puede decirle: ā€œahora puedo perdonarteā€. Es muy profundo y no va de un superior a un inferior. Vincula a la vĆ­ctima con el perpetrador. En el debate que siguió, preguntĆ© a estos periodistas: ā€œen realidad, ĀæquĆ© significa perdonar?ā€ Me contestaron: ā€œsignifica que le digo al otro: soy como tĆŗā€. Evidentemente es distinto del perdón que gastamos… Acabo de utilizar el mĆ©todo de la filosofĆ­a fenomenológica. Es decir que he tomado la palabra perdonar, he observado en quĆ© contexto esta palabra se utiliza y cuĆ”les son las consecuencias de ese uso, por ambas partes. Perdonar se transforma entonces en algo lleno, en distintos niveles. Cuando uno actĆŗa asĆ­, aprende la prudencia en la utilización de una palabra como ā€œperdónā€. Uno siente donde es acertada y donde no. El caso extremo es la situación en la que hay vĆ­ctima y asesino. La pregunta entonces es: Āæcómo se puede llegar a la reconciliación? ĀæCómo puede haber un encuentro entre ellos para que se resuelva? No hay solución posible mientras el criminal no es reconocido como ser humano y amado como ser humano. Por ejemplo cuando un descendiente de la vĆ­ctima mira al criminal y le dice: ā€œsĆ­, te considero como un humano, te veo como un humano, como todo el mundo, con una culpabilidad particularā€. Cuando alguien dice a este perpetrador ā€œte quieroā€ Ć©l ya no necesita defenderse, su cara cambia, se suaviza. Luego se acercan el uno al otro… y se ha terminado. Pregunta: ĀæQuĆ© piensa del sentimiento de culpabilidad con respecto a la responsabilidad? Bert Hellinger: el sentimiento de culpabilidad viene del hecho que l persona no asume la responsabilidad de sus actos. El que asume sus actos no siente culpabilidad, tiene fuerza y hace las cosas inherentes a las consecuencias, lo que, al final, es positivo para los demĆ”s. El sentimiento de culpabilidad es un sentimiento barato, mientras que asumir los actos y sus consecuencias es grande y tiene fuerza. Pregunta: Le he oĆ­do decir que los sacerdotes, pastores y terapeutas buscan evitar que la gente pague las consecuencias de sus actos. ĀæPuede precisar su pensamiento? Bert Hellinger: efectivamente debo precisar lo que dije. Algunos sacerdotes, algunos pastores y algunos psicoterapeutas se las arreglan efectivamente para que la gente no tenga que asumir plenamente las consecuencias de sus actos. Intentan suavizarlas. Pregunta: Las palabras ā€œamorā€ y ā€œbenevolenciaā€ vuelven a menudo en sus intervenciones. ĀæQuĆ© es lo que las sostiene, en un recorrido como el suyo? Bert Hellinger: Voy a considerar esas palabras de un modo fenomenológico. La palabra amor tiene numerosos significados, puede ser vivo de maneras muy distintas: el amor entre hombre y mujer, entre hijos y padres… Es un amor que viene del corazón, del sentimiento, es el fundamento de la vida. Todo lo que ocurre en la vida es amor logrado. Es un amor que permanece dentro de un cierto espacio, sobre todo el de la familia. Pero existe tambiĆ©n un amor del espĆ­ritu que proviene de un saber y obedece a un saber. Uno de sus elementos es que, en lo esencial, todos los hombres son iguales. Este amor quiere el bien a los demĆ”s y la mayorĆ­a de las veces es un amor sin sentimiento. No podemos querer a todo el mundo como queremos a nuestros padres o a nuestros hijos, es imposible. Pero sĆ­, podemos respetar a todo el mundo. Es un amor del espĆ­ritu. Y este amor es el fundamento de la verdadera ayuda.

Entrevista de Laurent Montbuleau Libro: “Reconocer lo que es” – Bert Hellinger – – Gabriele ten Hƶvel – Edit. Herder

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