Meditación
SÃ a lo que es
Cierra tus ojos toma contacto con la respiración.
En esta observación te invito a que te quites unos instantes
Acompaña el ritmo de la respiración atento cada vez que inspiras y cada vez que exhalas.
En cada inspiración inhala el prana, la energÃa vital, y cada vez que exhalas, suelta los excesos y las impurezas de tus pensamientos y emociones.
A todo lo que va haciendo por fuera y por dentro vas diciendo sÃ, sin juicios, sin resistencias, sin oponerte a lo que es.
Va reconociendo la paz que surge en ti cada vez que dices SÃ
Solo dices SÃ, el sà nos trae sintonÃa, calma, quietud y paz.
Sigues respirando conscientemente en el sÃ. Sà a todo. Tal como va siendo aquà y ahora.
Continúa atento y consciente a tu respiración. En el sà te alineas y, desde ese lugar, ahora te ofreces al servicio de tu ser y al todo.
Tomas la fuerza de los sentimientos y te reconoces uno con ella.
Ahora te invito a que revises si algún pensamiento o creencia interior está generando un conflicto con lo que es en tu vida, un asunto de cualquier Ãndole, que está sucediendo ahora con algo o con alguien. Y hazle lugar.
¿Puedes reconocer el costo que es para ti decir no? Pierdes energÃa, fuerza, claridad, dirección… te tensas, tu corazón se cierra, el movimiento hacia la solución no aparece… nada se resuelve… no tiene sentido y es en vano.
Dirige justo allà tu respiración de manera consciente y suelta. suelta todo aquello que se opone a tu rendición, A tu entrega a lo que es, pensamientos, creencias, prejuicios, emociones, ansiedades, miedos… suéltalos y entrégalos.
Cada vez que dices Sà a lo que está haciendo reconoce como tu ego pierde fuerza, la ilusión del control se desvanece y te fortalece junto con tu ser
Cada vez que dices Sà a lo que es, recuperas la conexión con la dimensión espiritual que es paz en tu interior. Allà todo es imperturbable e inalterable.
Trasciende cualquier circunstancia externa y cualquier pensamiento o emoción interna, que están en un movimiento de permanente oscilación.
Suelta las expectativas sobre ti y sobre los demás.
Renuncia a con pretender comprender y acepta el no saber.
Solo acompaña lo que está haciendo y sucediendo dentro de ti, tal como es.
asientes a la imperfección y a lo efÃmero de todo y de todos en este plano.
comienza a reconocer un Estado Mayor de serenidad y calma interior a medida que las resistencias de la mente caen.
y ahora dices Sà al amor más grande, a esa conciencia Superior que, a través tuyo, toma tus asuntos y se ocupa de ellos y que, en este plano, eres tú mismo.
asiente a lo que es tal como es.
Dices SÃ y te rindes a tu ser, que es imperecedero e inmortal. y es uno con el todo y a todo lo imanta y a todo lo impregna.
Y justo allà la inteligencia Superior obra a través de ti y te asiste completamente. Ella sólo espera de tu entrega para intervenir y ser guiado. Haz espacio a que la gracia sea cada vez que dices Sà y te inclinas ante lo grande.
Permite que la vida fluya a través de ti y sé uno con ella.
permanece en el silencio de la mente y en vacÃo interior unos instantes
desde ese lugar Haz tres respiraciones profundas inhalando por la nariz y exhalando más pausadamente por la boca
y a tu tiempo comienza a abrir los ojos suavemente.